Que no falten

Cuando vivía entre Santa Fe y Esperanza (Argentina), a la media noche, cuando salía a pasear y orar por el campo, en las noches oscuras o de media luna, cuando miraba hacia el sur brillaban las luces de Santa Fe, y cuando lo hacia al norte brillaban las de Esperanza. Que nunca falten la fe y la esperanza, aunque pases por noches oscuras.